Esbozo de propuesta contra los abusos de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), para desarrollar (como las leyes 🙂 ):

Propongo analizar bien las legislación española referente a derechos de autor, y demostrar que el sentido que pretende, que es el de proteger al autor y a la creación, no solo no se cumple sino que en casitodos los casos cumple la función contraria. Me baso en que lo mas importante de una ley es su objetivo, que es mas importante que el enunciado concreto de la ley. En este caso, a la mayoría de autores la ley y su práctica les desprotegen. Habría que contar con músicos a los que la SGAE y sus normas les perjudica, que son la grandísima mayoría, los no famosos.

Me explico: según tengo entendido, un autor que publique su propia obra incurre actualmente en ilegalidad si no pasa por el Registro de la Propiedad Intelectual y paga a la SGAE una determinada cantidad, que además no depende de cuánto venda sino del número de copias que saque, y por adelantado. Eso limita y perjudica al autor poco conocido, cuyo objetivo principal no es la obtención de beneficio económico, sino la difusión y puesta en conocimiento de su obra. Estos son, insisto, la grandísima mayoría. Solo en mi pequeña comunidad hay del orden de 200 grupos musicales, pero que publiquen en discográficas y se beneficien de la supuesta protección de la SGAE dudo que sean mas de 3.

¿Cual es entonces el efecto de la legislación de protección de derechos de autor?: pues justamente el mantenimiento y crecimiento de los que ya están en detrimento de los que vienen. Es decir, un freno a la evolución de la creación, un estancamiento y ahogamiento de nuevos valores, un perjuicio económico para los que menos pueden, un beneficio para los que ya han perdido el ingenio creador, una falta de libertad para el autor, etc. Una injusticia en definitiva. Y sobretodo, y este es el punto importante, UNA CONTRADICCION DE LA LEY.

Hablo de músicos, y no de otros creadores, porque es donde está el principal interés para mantener dicha contradicción. De hecho, si miramos quienes dirigen la SGAE vemos que son casitodos músicos. Por cierto, son músicos que hace décadas que no crean nada decente, como Teddy Bautista y Ramoncín, o que nunca lo han creado, como Luis Cobos que solo ha añadido “chin-pun chin-pun” a temas conocidos.

Un punto que confirma quienes son los defendidos por la SGAE: “La SGAE se rige por un sistema electoral ponderado, según el cual para tener derecho a voto se requieren unos ingresos mínimos y, a su vez, los socios disponen de un mayor número de votos cuanto mayor es su recaudación“. ¿Es esto legal?, imaginad que se hiciera lo mismo con la democracia parlamentaria. Me cuesta creer la legalidad de este sistema, hay que escavar en la Ley de Asociaciones.

Por cierto, si nos ponemos esctrictos, cada vez que suena un tema musical protegido por derechos de autor sería ilegal sin la correspondiente “pernada” a la SGAE, ¿no?. Entonces es ilegal que los músicos ensayen o aprendan tocando dichos temas. Absurdo.

¡La mejor defensa es un buen ataque!. Saludos.